He aquí,pues,una expresión dramática situada en una línea
original de teatro político, que resulta ser, paradójicamente,
tan rigurosa en el plano de la realidad histórica y del
pensamiento,como imaginativa, y hasta un poco libertaria,
en el de la expresión teatral. Así, una situación imposible
la vuelta de Marx en persona a nuestro mundo actual, se
convierte en el vehículo de una crítica a la presunta muerte
del pensamiento “marxiano”,en el campo del neoliberalismo
de hoy.Marx obtiene un permiso para volver a la Tierra,y
por un error burocrático,aparece en el Soho de NuevaYork
( en lugar de en Londres ). Allí se revela, en un monólogo
gracioso,chispeante,que el pensamiento de Karl Marx está
muy vivo y disponible para una revolución futura.